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Mostrando entradas de julio, 2015

Google y Nosotros

Todos los días, desde hace casi una década, elijo usar Gmail- el servicio de e-correo de la empresa Google- para escribirme con el mundo. Fui lo que se conoce en la jerga como   un “early adopter” (pionero) en el uso de este servicio. Es práctico, ágil, se integra bien a otras herramientas y en su momento tenía mucho más espacio para guardar archivos. A cambio Google no me cobra casi nada. Solo pide mis datos,los cuáles bajo ciertas reglas ,monetiza conforme a su modelo de negocios principal: vender publicidad.  Entonces, ¿ Por que un servicio tan bueno, que personalmente uso tanto, no debería ser de uso masivo por todos nuestros profesores y estudiantes como propone hoy el Plan Ceibal? Primero, no estoy seguro que mis opciones personales se puedan trasladar de forma automática a las políticas públicas educativas de nuestro país. Al establecer los productos de Google cómo la opción por default, se restringen otras opciones disponibles tales como las que comercializa Microsoft, Appl

Guerra de Drogas/Guerra de Clase

Nota de Guzmán Castro La crisis económica de 2008 marcó un punto de quiebre en la historia del neoliberalismo. O eso creímos algunos/as. Si hasta los más conservadores hablaban de la “vuelta de Keynes,” del “retorno de Marx.” Y hoy, siete años después, Grecia es empujada, “democracia” europea de por medio, al abismo de la austeridad. Saber que el rescate no era para los griegos , sino para bancos franceses y alemanes a través de Grecia maquilla de farsa la tragedia del neoliberalismo. Entre tanto, Uruguay vuelve a hablar de crisis. Achiques y recortes (pero subsidios al campo); controlar la inflación y el déficit (y redistribuir de abajo hacia arriba). En el Uruguay “post-ideológico,” la ideología del neoliberalismo también se muere lento. ¿Qué explica la resiliencia de un “conservadurismo de guerra de clases,” como lo definiera Ralph Miliband, que creímos deslegitimado? El problema no es económico, sino eminentemente político. La cuestión es cómo construir y transformar institu

Grecia: otra solución era posible

Invertir supone asumir riesgos. El más evidente es que la actividad en la que se invirtió fracase y el inversor pierda parte de su capital inicial. Los títulos de deuda que emiten los países no escapan a esto; también son riesgosos. Es decir, existe cierta probabilidad (muy difícil de calcular) de que el estado deba declararse insolvente (en default ) y los tenedores de su deuda pierdan parte de su inversión. Debido a la existencia de esa probabilidad de insolvencia es esperable que cada cierto tiempo algún país se declare insolvente. Un repaso a los últimos doscientos años de historia nos muestra que eso es lo que efectivamente ha ocurrido. La siguiente tabla contiene  la cantidad de episodios de default para el período 1800-2008 en países de Europa y América Latina.  Al considerar conjuntamente todos los episodios de insolvencia obtenemos un promedio cercano a 1 por año. Es decir, en los últimos 200

Transición democrática, estudiantes y sonidos del silencio

. “ La visión que fue plantada en mi mente Todavía permanece Dentro del sonido del silencio”. (Simon y Garfunkel) En el marco de la celebración de los 30 años del retorno democrático se abrieron muchos espacios para reflexionar sobre diversos asuntos y aristas que presentó ese fenómeno.  Entre las preocupaciones que se compartieron en el evento “ Expectativas y disputas en torno a la nueva democracia ” organizada por la Universidad de la República estuvo la del rol de los movimientos sociales en la transición (ver mesa aquí ). Junto con María Eugenia Jung escribimos una columna sobre el movimiento estudiantil en la transición a la democracia y quería aprovechar esta oportunidad para dejar planteadas algunas interrogantes para el estudio de los movimientos sociales en la transición que tienen que ver con la dimensión generacional y cómo operó al interior de los movimientos, especialmente el estudiantil. Los jóvenes que comienzan a militar dentro del movimie

Sobre el déficit fiscal y la inversión pública

Autor invitado: Fernando Esponda Juan lleva las cuentas de su casa de manera impecable. Mes a mes completa una planilla con sus gastos, que intenta que sean menores o iguales que sus ingresos. Cuando lo logra, subraya el resultado con un resaltador verde; cuando gasta más de lo que ganó, subraya con rojo. El proceso de registro, heredado de su padre -un viejo almacenero-, es una costumbre que él continúa de forma rigurosa. Luego de muchos años Juan logra una vieja aspiración. Con un préstamo del Banco Hipotecario del Uruguay (BHU) y sus escasos ahorros logra por fin comprar su casa, que hasta el momento alquilaba. Comprarla, además de darle un horizonte finito de pagos que terminará en 15 años, le permitirá hacerle algunas reformas que siempre quiso realizar. Sin embargo, la noche del último día del mes, cuando se apresta como siempre a hacer un resumen de los gastos e ingresos, se encuentra con una importante disyuntiva. En términos de gastos e ingresos comunes este mes