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Mostrando entradas de 2011

Feliz 2012...

Estimadas y estimados lectores, hemos llegado al final de este primer año del blog. Queríamos aprovechar la oportunidad para agradecerles por acompañarnos desde tan variados lugares. Nos tomaremos unas semanas de descanso y retomaremos la publicación semanal de notas en Febrero. Entre tanto, los invitamos a releer y comentar las notas del 2011, muchas de las cuales participan de discusiones que no han perdido vigencia. Les deseamos un muy feliz 2012.

Una nueva generación de políticas industriales en Uruguay y la maldición de Sisyphus

Durante algunas semanas de noviembre, Montevideo se llenó de actividades en las que de manera más o menos directa se discutió sobre estrategias para cambiar la estructura productiva uruguaya (1). En esos ámbitos existe consenso respecto a que ese es un componente central para resolver los problemas de subdesarrollo, dando espacio a nuevos sectores basados en el uso intensivo de tecnologías de frontera e incorporando programas de calidad, innovación y competitividad en sectores tradicionales. Tal intensidad de espacios de reflexión coincidió, esta vez, con un momento de elaboración y presentación de nuevos instrumentos de política industrial y de innovación. De hecho, en una de esas actividades se presentaron los planes estratégicos de cinco de los Consejos Sectoriales impulsados por el Gabinete Productivo del Gobierno Nacional (2). Estos Planes son probablemente la expresión más clara de la nueva política industrial de Uruguay que se iniciara en 2008 con la “Estrategia Industr

¡Uruguay, que no, ni – ni!

Un fantasma recorre el mundo, y ya se ha dejado ver en nuestro país: el fantasma de jóvenes que ni estudian ni trabajan (“ni – ni”). Los abordajes más osados los consideran parte de una generación [1]. Otros ven diferentes manifestaciones del fenómeno a nivel internacional, constatando la incidencia diferencial de los ni – ni en diferentes partes del mundo [2]. En Uruguay, en base a la Encuesta Continua de Hogares (ECH) del INE, se distinguen tres grupos de “ni – ni”: los que no tienen, pero buscan empleo, y no estudian; los que realizan trabajos en el hogar (cuidan hermanos, abuelos o hijos) pero no tienen un trabajo remunerado y no estudian; y los que ni buscan trabajo, ni realizan cuidados en el hogar y no estudian [3]. Tan importante es para el presente gobierno la reducción de la cantidad de “ni-ni”, que ya forma parte de los objetivos estratégicos del Programa “Compromiso Educativo” de 2011, que motivó al Ejecutivo a presentar cuatro planes dentro de lo que se

Educación y responsabilidad docente

En esta nota discuto el rol de los docentes en el conflicto desatado tras los intentos de implementación del programa Promejora . En particular, quiero referirme al rol que los docentes de secundaria juegan en este episodio. Según datos presentados por el Observador , de los 19.461 profesores de secundaria que tiene el país, sólo unos 5.500 profesores están agremiados. En distintos medios de prensa se ha manejado la posibilidad que las decisiones de los sindicatos educativos son tomadas por grupos minoritarios de dirigentes sindicales radicales. Si esto es cierto, una  pregunta es: ¿cuántos profesores (tanto del 72% no agremiado como del 28% agremiado) están de acuerdo con las medidas sindicales impulsadas? Lamentablemente no tenemos datos para responder esta pregunta. Pero lo que sí podemos discutir es el rol que todos los docentes tienen en este episodio. En el hipotético caso que una mayoría de los docentes creyera que los sindicatos educativos están actuando de un modo desmedid

Que no se nos escape la tortuga: igualdad y justicia distributiva

Esta nota es estimulada por un comentario anónimo de un lector del blog a la nota escrita la semana pasada sobre igualdad ( Gente Divina ). El comentario, que trasmite una honesta preocupación por el problema de la desigualdad, consiste en tres afirmaciones que uso como disparadores para la discusión. Para muchos una sociedad distributivamente justa no requiere un principio de igualdad; para otros una sociedad justa no tolera desigualdades profundas. La nota discute las nociones de justicia e igualdad a la luz de ejemplos del Uruguay tomando partido por el supuesto de no tolerancia hacia desigualdades profundas.              La primera afirmación, “ de nada vale la igualdad si igualamos para abajo ”, manifiesta una preocupación por generar riqueza para distribuirla en lugar de distribuir miseria. Imaginemos a un individuo igualitario. La preocupación que orienta su accionar podría surgir de ésta pregunta: ¿por qué alguna gente está tan mal dado que hay gente que está tan bien? La pregu

Gente divina

Uruguay es actualmente un peor lugar para vivir que hace 30 años para quienes valoran vivir en una sociedad relativamente igualitaria. El ingreso medio de la población uruguaya se ha incrementado significativamente, y en virtud de esto se ha reducido la pobreza y la indigencia, pero la desigualdad de ingresos se ha incrementado. Esto último ha sucedido tanto en períodos de crecimiento económico como de recesión y crisis. Nuestro país es significativamente más desigual que el más desigual de los países desarrollados y que buena parte de los países asiáticos y de Europa del Este. [1] Pero incluso la comparación con la región latinoamericana comienza a resultarnos incómoda. Según un estudio reciente para 17 países latinoamericanos en el período 2000-2007, Uruguay fue de los pocos países (junto a Guatemala, Costa Rica, Honduras y Nicaragua) donde la desigualdad de ingresos aumentó. [2] En las últimas tres mediciones disponibles (2008-2010), la desigualdad de ingresos evidenci

La violencia doméstica. Un conflicto a resolver.

El problema de la violencia doméstica contra la mujer ocupa un lugar relegado en el debate público, en general nos importa poco a los ciudadanos, y menos a los políticos que elegimos (claro, después de que los partidos confeccionan sus listas). En el Día Internacional de Lucha contra la Violencia hacia las Mujeres decidí escribir algunas notas con el único objetivo de invitarlos a pensar sobre el tema. Si estamos de acuerdo o no en las opiniones, es de segundo orden. Después de todo, el mayor problema es que reflexionamos poco sobre esto, en especial, nosotros, los hombres del Uruguay. Hace un tiempo que el país está en un estado de alarma a causa de aspectos relacionados con la criminalidad y la seguridad pública. No dudo que por fundadas razones, es un tema que preocupa y se discute en todos lados. Lo discuten las familias, los amigos, los compañeros de trabajo, los comerciantes, los periodistas, los políticos, y hasta los dueños del capital. Sin embargo, de lo que se hab

No es solo una perra

En una pequeña población sobre las orillas del Río Uruguay, cuatro jóvenes de aproximadamente quince a ñ os, Kevín, José y Nahuel (de quienes podría darles la dirección, teléfono, nombre de sus padres y datos que hagan falta) asistidos por una camarógrafa improvisada, mataron a golpes a una indefensa perra callejera. Si el lector es uruguayo posiblemente ha visto hasta el cansancio, gracias a los medios de comunicación locales, el vídeo que muestra a los menores apaleando al animal. Si el morbo es lo suyo, puede derechamente ir al original aquí . Es desagradable, y triste. Pero más triste es la historia de como llegaron ahí, y como yo me enteré de esto, en particular de todos los detalles de la vida de estos jóvenes. En este post quiero reflexionar sobre el rol de las redes sociales y los medios de comunicación en este caso, así sobre cómo operan los ciclos de atención ciudadana y los riesgos de dejarse llevar por la "alarma pública". "El mundo de Facebook"

Una educación de tránsito lento

Nuestro sistema educativo viene diseñando un conjunto de programas relativamente novedosos orientados a fortalecer la transición de los alumnos desde la escuela primaria hacia el ciclo medio básico [1] . Todas estas iniciativas implican alguna forma de coordinación institucional entre distintos consejos de la ANEP (primaria, secundaria, educación técnico-profesional) y algunas de ellas, incluso, con otros organismos estatales como el Ministerio de Desarrollo Social. Aunque ha ocasionado relativamente pocos movimientos en las siempre turbulentas aguas del debate público, se trata probablemente de una de las noticias más auspiciosas de los últimos tiempos en relación a nuestra educación y a nuestros intentos por mejorarla. Parecería que finalmente hemos empezado a reaccionar –con un delay de algunas décadas, cierto- a un problema grave que hasta recientemente ni siquiera lográbamos enunciar, a pesar de que las evidencias estallaban ante nuestros ojos. Todos los sistemas educativ