El “despertar” mexicano: #Yo soy 132 y la pretensión incluyente





#Yosoy132 es el nombre, el estandarte
o el emblema de la primera persona del plural.

Es la conciencia de que el “yo” no puede prescindir del “nosotros”.
Bien podría traducirse como
“Yo soy nosotros”.

#Yo soy 132, 2012: “Se oye unavoz #gaceta132, Memoria histórica”, número: cero.
  


Contexto de surgimiento de #Yo Soy 132

Las elecciones presidenciales parecían indicar que no habría grandes sorpresas en el escenario político-electoral mexicano. Hacía ya tiempo que las distintas encuestas de opinión arrojaban una amplia ventaja para Enrique Peña Nieto (en adelante EPN). La “protesta” parecía irresolublemente quedar ahogada en la queja cotidiana, lindante con la resignación. La prensa escrita, las principales radiodifusoras y los canales televisivos de alcance nacional (en particular, Televisa y TVAzteca) proyectaban esa imagen, al tiempo que la asentaban.

De hecho, fue en Youtube donde pudimos ver por primera vez la imagen de EPN atemorizado, en un baño de la Universidad Iberoamericana (la Ibero), universidad privada considerada “de élite” en la que su visita había “salido mal”. Allí se gestó el Movimiento, y desde entonces, “la importancia de la participación ciudadana en la generación y flujo de información, especialmente en un ambiente tan agitado social y políticamente como el mexicano.”[1]

Una escueta cronología.

El viernes 11 de mayo del corriente, EPN se dirige a una charla con estudiantes de la Ibero y lo reciben con abucheos, máscaras de Salinas y pancartas de Atenco. Claro está que no iba solo, sino acompañado de activistas “acarreados” que colmaron buena parte de las localidades disponibles. No obstante, los estudiantes se dispusieron a escucharlo desde y como pudieron, hasta que un joven unió y alzó dos pancartas donde se leía: “Te odio.” y “Ni un aplauso a este asesino”. Pero la indignación llegó a su punto límite cuando EPN reafirmó su responsabilidad en la represión en Atenco, manifestando además que, de acuerdo al Suprema Corte, “el uso de la fuerza es una acción que corresponde al Estado utilizar cuando lo considere necesario”.[2]

De allí se sucedió una persecución a EPN por parte de los estudiantes, que comunicándose vía twitter, lo acorralaron en el baño de la institución. Un reportero radial informaba, sin poder ocultar la hilaridad que le provocaba el absurdo: “Lo que está sucediendo en este momento, queridísimos radio escuchas ¡Está atrapado EPN en el baño!·”

Al día siguiente, varios periódicos de gran tiraje encabezaban al unísono: “Éxito de Peña a pesar de intento de boicot”. Es entonces que dos estudiantes de la Ibero organizan vía Facebook la convocatoria a enviar fotos con el texto: “Somos estudiantes de la Ibero, no somos porros, no somos acarreados, y nadie nos entrenó para nada”. El lunes se publica el video de “los 131”. El viernes siguiente se realiza una marcha que nuclea ya a estudiantes de distintas universidades. Culminando dicha marcha surge el Movimiento #Yo soy 132.

En la siguiente concentración (23/05) los estudiantes plantean sus principales demandas: democratización, pluralidad y transparencia de los medios de información y libertad de expresión, ambas expresadas en términos de sus posibilidades de generación de un pensamiento crítico. La denuncia a EPN como producto construido por el marketing político viene de la mano de la denuncia a Televisa. De hecho, en las marchas uno de los cánticos más escuchados es: “Queremos escuelas, no telenovelas”.

Hasta aquí la cronología. Creo lo demás, ya es bien público para quien se interese en este proceso. Y si el 30 de junio las consignas tanto en las redes virtuales como en las clásicamente llamadas sociales eran: “el despertar no termina el primero de julio”, el mensaje que ha perdurado ya no traduce la ansiedad por una posibilidad de declive del movimiento. Más bien lo contrario: “Si no ardemos juntos, ¿quién iluminará esta oscuridad?” y “Si hay imposición, habrá revolución!”

En la valoración que los actores hacen del Movimiento, destaca la capacidad de unión entre universidades privadas y públicas para trabajar juntos, en lo que consideran una ruptura de barreras sociales y prejuicios que el propio sistema impone.  Pero destaca también su llamado a la unión, ya no sólo de estudiantes, sino con sectores sociales de lo más diversos.

¿Algo nuevo bajo el sol?

La resistencia ciudadana y el “contagio” de los repertorios de acción colectiva no constituyen novedad en la historia de las luchas sociales de América Latina, más allá de los diferentes grados de continuidad o niveles de logro que puedan haber tenido.
La novedad, al menos en este contexto resulta a mi entender, de varios aspectos confluyentes:
(i)                 La conciencia de la necesidad de formación técnica y organizativa en aspectos específicos vinculados a las “redes sociales”, la generación cotidiana de distintos tipos de registros tanto escritos como visuales y auditivos;
(ii)               la coordinación en paralelo, por una parte, de lo que se hace y comunica vía redes de Internet, y las intervenciones callejeras de equipos de trabajo o “células” en puntos dispersos del país y del exterior;
(iii)             la apuesta por ser un movimiento incluyente en el sentido más profundo. En este punto, los lazos con algunas de las poblaciones más hostigadas a nivel nacional son unas de las banderas del movimiento, manifestadas declaraciones, campamentos, y símbolos que construyen identidad inclusiva.

Otros elementos importantes a destacar: - la persistencia en la horizontalidad, que se traduce en distintos aspectos de su estructura organizativa y la participación en asambleas interuniversitarias; la insistencia en el carácter político apartidista del movimiento; - la observancia de la vía pacífica como “revolución de conciencia”[3] y - la importancia acordada a la necesidad de selección y clasificación de la rapidísima acumulación de registros generados y de vehiculizar de manera pertinente los destinos de dichos materiales.

“No somos uno, no somos 100, prensa vendida: ¡cuéntanos bien!”; “Si hay imposición, habrá revolución” y “Atenco vive, la lucha sigue” grita enérgicamente el #132. Gritos hirientes para el pacto político-mediático que hacen a la debilidad democrática evidenciada a todas luces –por #Luz132-. Pero esto no permanece como grito, sino que se traduce en acciones organizadas que se proponen perdurar más allá de la coyuntura electoral.[4]

Entonces…

¿Por qué una nota sobre un movimiento estudiantil surgido en el actual contexto electoral mexicano en un blog que busca generar “razones” y reunir “personas” que nos hallamos repensando a Uruguay? La pregunta es larga, y probablemente la respuesta lo sea todavía más.

Nos guste o no, resulta innegable el vacío de sentido que para muchísimos jóvenes tienen las instituciones y prácticas políticas tradicionales, en las que, ni se hallan representados, ni se involucran activamente en los espacios de democracia participativa. También aparecen difícilmente propuestas alternativas y realmente incluyentes: “los jóvenes luchan por sus derechos (sobre todo aquellos que les permitan devenir otra cosa) y demandan atención a su diferencia, es decir, construyen una noción de ciudadanía, o mejor de política, en la que se combinan igualdad y diferencia. Así, el otro distinto interpela la ilusión de un multiculturalismo político, pues tal ciudadanía incorpora todo, da cabida a todo, pero no resuelve las desigualdades de poder, materiales y simbólicas entre las distintas identidades.”[5]

#Yosoy132 apuesta a la disputa con el pacto político-mediático de dominación. No es intención aquí hacer futurología, ni juzgar fortalezas y/o flaquezas. Pero lo que el Movimiento ha generado, echó por tierra las consideraciones de la juventud mexicana como apática y desinteresada. Más bien diríamos que ha sacudido la apatía de sus antecesores. Cabe al menos plantear como vía la posibilidad de buscar otras inscripciones desde donde se generan y practican intereses grupales. Estos intereses pueden expresarse en un nivel instituido, pero también, y fundamentalmente, habremos de atender a otras prácticas que se constituyen como “crítica, alternativa, ironía, negación de la institucionalidad política del orden social, y que por lo tanto, quedan excluidas y no reconocidas.”[6]

En la actual coyuntura uruguaya ¿sería impensable que los jóvenes “despertaran” las conciencias acerca del monopolio mediático y los usos de la información? ¿Sería impensable la gestación de un movimiento estudiantil que pidiera abiertamente apoyo a “todos” asumiendo que “los estudiantes no podemos solos” con la imposición mediática, ni con “los derechos humanos de los más pobres”[7]?




[1] #Yo soy 132, 2012: “Se oye unavoz #gaceta132, Memoria histórica”: 1. No es menor que la Gaceta cero del Movimiento comience diciendo esto, puesto que tal vez el eje más fuerte de su constitución sea el bloqueo mediático y la denuncia del acuerdo entre EPN y TVAzteca.
[2] Múltiples referencias a estas declaraciones pueden encontrarse en la web, así como referencias al “Caso Atenco”, poblado del Estado de México, gobernado por EPN. Someramente, y guiándonos por cifras oficiales, el operativo del 3 y 4 de mayo 2006 en San Salvador de Atenco dejó como saldo 2 muertos, 201 detenidos y 23 mujeres abusadas sexualmente. Los responsables siguen sin ser juzgados. Registro documental #Yosoy132: http://www.youtube.com/watch?feature=endscreen&NR=1&v=bkqhZXbmLUs
[3] Es de notar la influencia de que los “métodos específicos de resistencia no violenta” de tienen en diversas modalidades de acción y en el cuidado de los aspectos simbólicos.  Sharp, Gene (2003 [1993]) "De la dictadura a la democracia", Boston, Institución Albert Einstein.
[4] #Yosoy132. La lucha de los jóvenes mexicanos por la verdadera democracia.
[5] Alvarado, SV. y Vommaro, P. (2006) “Presentación del Grupo de Trabajo «Juventud y nuevas prácticas políticas en América Latina» del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales –Clacso” en Cuadernos del CENDES, Año 26 n° 70: 144
[6] Tapia, Luis (2011) Política salvaje, Buenos Aires: Waldhuter editores: 109
[7] Los entrecomillados de esta pregunta refieren respectivamente a: “Los estudiantes no podemos solos. Si no ardemos juntos ¿quién iluminará esta oscuridad?: Yosoy132Oficial http://www.youtube.com/watch?v=5ud7zzbO7Ho&feature=plcp. 30/06/2012 y la nota de Aldo Marchesi publicada en este mismo blog: “Los derechos humanos de los pobres: ¿excepción o continuidad histórica?: http://razonesypersonas.blogspot.mx/2012/06/los-derechos-humanos-de-los-pobres.html 14/06/2012

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